Fue la estrategia que adoptó Oreo, con su producto Oreo Thins, a fin de que los adultos, que son su verdadero target, puedan “esconder” las famosas galletas de los más pequeños de la casa. Así, los empaques de Oreo Thins presentan imágenes alusivas a las marcas Ford, Green Giants,Hanes y Better Homes & Gardens, para disimular y parecer libros de cocina, de automóviles, o incluso guisantes congelados.
Así, la marca se hace cómplice de los adultos. Su mensaje en Twitter explica: “Nos imaginamos que nadie puede comerse tus “Thins” si no las encuentra…”
La estrategia, explicada a Adweek por Sydney Kranzmann, gerente de marca de Oreo, es alcanzar al mayor número de clientes potenciales, básicamente hogares, conformados por adultos y, sí, niños que roban Oreos. La idea de la campaña en redes sociales es mostrar cómo se esconden las galletas de los hijos, gracias a los innovadores empaques. Y animan a participar en un concurso publicando nuevos escondites con el hashtag #THINSProtectionProgram, con la posibilidad de ganar 25.000 dólares.
Sólo una marca tan poderosa como Oreo puede crear una campaña tan diferenciadora, sin miedo a esconder su propia marca.