La marca de cristal más importante del mundo acaba de revelar una nueva identidad para su marca, con una imagen más audaz que celebra el cristal en todas sus formas. El cambio ha sido liderado por la directora creativa global, Giovanna Engelbert, quien asumió el cargo el año pasado.

El famoso cisne cambia ahora su mirada, simbolizando así el giro de la empresa para orientarse hacia al cliente. Su mirada, “de frente, lista para tomar vuelo” refleja esta nueva dirección de la marca. Su cuello está ahora más alongado, evocando la artesanía sin paralelo de los maestros cortadores de Swarovski.

La nueva imagen de la marca también viene acompañada de un nuevo concepto de tiendas llamado “El Swarovski Wonderlab”. Según la directora creativa, es en el Wonderlab donde se fusionan la ciencia y la magia, para crear una experiencia única, sensorial, exaltando colores vibrantes y texturas, esculturas metálicas, joyas, figurines, piezas colgantes y accesorios.

Definitivamente, no se trata sólo de un cambio de marca, sino de una experiencia superior y envolvente.

La contraparte de esta mágica experiencia son los 6.000 puestos de trabajo que la empresa ha eliminado. Swarovski busca recuperar su mercado, dirigido a una propuesta exclusiva de estilo de vida de alta gama.  Será interesante ver cómo responde el mercado, especialmente en los tiempos actuales.